La Vera, un encuentro entre tradición y naturaleza

La comarca de la Vera es un auténtico paraíso natural. Una sucesión de gargantas que caen al río Tiétar y pueblos de una hermosura que estremece con hasta cinco conjuntos histórico-artístico en los que deleitarse de la arquitectura tradicional verata, de su encanto, su rica gastronomía y la hospitalidad de sus gentes.

Como punto de referencia tomamos Jarandilla de la Vera. Justo en el centro de la comarca, vertebrada por la EX-203, elegimos el Castillo Palacio de los Condes de Oropesa, actual Parador, para encontrar ese ambiente de paz y sosiego que brotan de sus muros cargados de historia. En este castillo residió temporalmente el emperador Carlos V a finales de 1556, mientras finalizaba la construcción de su casa palacio en el Monasterio de Yuste.

Como auténticos emperadores, durante nuestra estancia, disfrutamos de la exquisita gastronomía verata y, dicho sea de paso, de la excelsa cocina de Paradores. También de la amabilidad de su personal como Alfredo. Es una delicia sentarse en uno de sus salones, a última hora de la tarde, cerca de la chimenea y con el crepitar de la leña como soniquete que acompaña a la lectura de un buen libro.

Puente de Alardos

Para recorrer la comarca, nos desplazamos hasta Madrigal de la Vera, en el extremo oriental de La Vera pegado a la “frontera” con el valle del Tiétar, en Ávila. Allí paseamos por el centro de la localidad, donde encontramos varias muestras de la arquitectura tradicional de la zona, y nos dirigimos hacia la garganta de Alardos por un paseo en el que nos sorprende la gran cantidad de naranjos repletos de su fruto que nos encontraremos durante todo el recorrido por la comarca.

La garganta de Alardos separa Cáceres y Ávila a través del monumental puente de origen romano desde el cual se puede disfrutar de una bella panorámica, aunque en nuestro paseo la niebla no nos permite divisar el imponente Almanzor, el pico más alto de Gredos, con sus 2.592 metros. Es esta zona de baño de las que se llenan de personal en época estival aunque a finales de diciembre estos espacios permanecen completamente vacíos para disfrutar plenamente de ellos.

Cascada del Diablo

De Madrigal a Villanueva de la Vera se cruzan dos gargantas más de gran belleza. La de Minchones pero sobre todo la de Gualtaminos que hacia el norte forma una piscina natural y garganta abajo, en su tortuoso camino hacia el Tiétar, forma un excepcional salto de agua conocido como la Cascada del Diablo. Una pasarela recorre una parte de la misma y unas escaleras perfectamente acondicionadas permiten adentrarse justo al pie del salto. El entorno, el rugir del agua que desciende brava desde Gredos, la ausencia de ruidos externos, la compañía… todo convierte el momento en una gozada para los sentidos.

Villanueva de la Vera es el primero de los Conjuntos Histórico-Artístico que vamos a visitar y uno de los mejor conservados. Sus calles más céntricas son una joya de la arquitectura popular verata. Es obligatorio pasear por ellas deteniéndote ante cada detalle, observar la estructura de las casas con su entramado de madera en los pisos superiores, sus plantas bajas en piedra para aislar la vivienda del suelo y su cuidada decoración. Por la calle Real te encontrarás la plaza de Santa Ana, con la iglesia de la Inmaculada Concepción y acabarás desembocando en la plaza del Escultor Aniceto Marinas, con una sencilla y elegante decoración navideña. Destaca el ayuntamiento con su característica torre del reloj que no podrás dejar de admirar.

Con ganas llegamos a Valverde de la Vera, localidad que en 2021 se ha sumado a la lista de Los Pueblos más Bonitos de España. Viniendo de Villanueva, que no figura entre estos elegidos, las expectativas con Valverde eran máximas. Su plaza de España, porticada en dos de sus lados, desluce con tanto coche aparcado en ella. En el centro, como suele ser habitual en los municipios de La Vera, la fuente. Paseamos por sus calles bajo una ligera lluvia y acompañados de regueras de agua que fluyen por el centro del empedrado y que antiguamente se usaba para distribuir el agua de riego de las huertas y facilitar la limpieza del casco urbano.

Interior de la iglesia de las Fuentes Claras

Por calles empinadas ascendemos hasta la parte alta del pueblo donde encontramos el castillo de Don Nuño, donde andan con trabajos de restauración y solamente se conserva parte de la torre del homenaje; y la iglesia de las Fuentes Claras, la cual nos sentamos a observar con detenimiento. De pronto, vemos a una señora que asciende no sin dificultad por una de las calles de pendiente generosa que van a parar a la iglesia. Cuando llega a nuestra altura, una vecina aparece por una ventana y hablan sobre la lotería. La señora no asciende en vano pues en la casa de Dios le espera la gran cesta de Navidad que se sorteaba en el pueblo coincidiendo con el Gordo. Las dos vecinas se percatan de nuestra presencia junto al acceso al templo y una le dice a la otra, “enséñales la iglesia, que es muy bonita”. Gustosos, accedemos y coincidimos con dos feligresas encargadas de cuidar la iglesia, levantada en la segunda mitad del siglo XV aprovechando elementos del castillo -de hecho lleva adosadas varias dependencias a la fortaleza- que poseían en el lugar los condes de Nieva, antiguos señores de la villa cuyos sepulcros se encuentran en su interior.

Partimos de Valverde y nos desviamos ligeramente del camino para pasar por Talaveruela de la Vera y por Viandar de la Vera. Este último es conocido por ser el lugar de nacimiento de Ernesto Valverde, ex entrenador del Athletic Club y del F.C. Barcelona aunque allí lo que buscamos es la garganta del río Moro a donde se llega por una carretera estrecha y serpenteante. Cualquiera diría que vista una garganta vistas todas. Pero todas y cada una de las que visitamos posee una magia especial que te hace conectar con el entorno de manera diferente.

Puente de Cuartos

Camino de Losar de la Vera nos detenemos en el puente de Cuartos, aseguran, el más famoso y visitado de toda la comarca. Bajo él, la garganta del mismo nombre se remansa y da lugar a una de las zonas de baño más visitadas por locales y foráneos en verano.

Migas veratas del restaurante Carlos V en Losar de la Vera

Finalmente llegamos a Losar donde nos dirigimos al restaurante Carlos V, un espacio emblemático por su arquitectura y su situación, ideal para degustar la mejor gastronomía verata. Por allí pasan no solo visitantes de la comarca, también obreros del día a día o dos amigas que se reencuentran por Navidad y se cuentan su vida: la una, fisioterapeuta del pueblo de al lado recién llegada; la otra, acaba de tomar posesión en un banco de la localidad. Hay vida en La Vera y en Losar sale a borbotones en cada rincón. Todo ello mientras damos buena cuenta de las migas extremeñas, de unas deliciosas chuletillas de cordero de la zona y de unos postres que son una auténtica maravilla para nuestro paladar.

Entrada a Losar de la Vera desde Jarandilla

Recorrer Losar de la Vera es hacerlo por un pueblo tremendamente cuidado que ha hecho de la travesía que cruza el pueblo su mejor escaparate. Los setos que acompañan la carretera están podados con caprichosas formas que confieren al recorrido de un encanto especial a modo de museo escultórico vegetal. Por no hablar de los murales pintados con gusto en algunas fachadas. Un pueblo que se afana en “ponerse guapo” para los visitantes, bien merece una visita. Sus calles respiran tradición verata: la arquitectura de sus casas, las regueras de agua que discurren por el centro de las calles como ya habíamos visto en Valverde y su gente, tan amable y hospitalaria. En una pequeña tienda de alimentación de las de toda la vida queremos llevarnos pimentón de La Vera. Siempre se nos dijo que el dulce era el bueno aunque Loli, quien nos cuenta que hace tiempo dejó la tienda en manos de su hija después de medio siglo, nos recomienda el agridulce. Cómo para no fiarse de una anciana curtida en mil batallas y que observa con estupor cómo el mundo ha cambiado de forma tan radical en tan poco tiempo.

Antes de detenernos en Jarandilla, ascendemos por una carretera estrecha y sinuosa hasta Guijo de Santa Bárbara, el pueblo más alto de toda la comarca, el mismo que te recibe con un busto de Viriato, caudillo lusitano que se enfrentó al Imperio Romano en las Guerras Púnicas, y quien, aseguran, es hijo predilecto del Guijo. Sea como fuere, es aquí donde aparece el sol pues todo el recorrido anterior se ha producido bajo un cielo nublado. Es impresionante observar el entorno (lo mejor del Guijo) y deleitarse con el mar de nubes que te regala la vista desde las alturas. Eso sí, no te puedes marchar sin hacer acopio de excelentes productos de la zona “Sabores del Guijo” como la exquisita mermelada, el membrillo, sus licores…

El paseo por Jarandilla de la Vera lo reservamos para la noche. Momento tranquilo en mitad de la semana para conocer palmo a palmo un pueblo que, sin haber sido declarado conjunto Histórico-Artístico, cuenta con un buen puñado de monumentos de una gran importancia en la comarca. El castillo de los Condes de Oropesa, de finales del siglo XIV, es solo la guinda. En su casco antiguo destaca la iglesia de Santa María de la Torre, antigua fortaleza de origen templario del siglo XIII; la ermita de Nuestra Señora de Sopetrán -patrona de Jarandilla-, de origen barroco; y la picota del siglo XVI, símbolo de justicia en un pueblo de los que nos gustan. De aquellos de dan valor a cada espacio, que cuentan historias y hacen más ameno el recorrido al visitante como ocurre aquí con “Un paseo por la memoria”, diferentes paneles que a lo largo y ancho de Jarandilla cuentan cómo era la vida allí no hace tanto.

Al día siguiente marchamos directos hasta el Monasterio de Yuste donde Carlos V pasó sus últimos días en la residencia palaciega que mandó construir sobre el lado sur de la iglesia ya existente. El entorno es idílico. Llovizna, el agua resuena en los arroyos cercanos y el Monasterio se encuentra envuelto en una neblina cautivadora. Es miércoles y la entrada es gratuita aunque por dos euros puedes hacer el recorrido con una guía que da sentido a cada punto del recorrido que consta del claustro primitivo y el renacentista; la iglesia con un fantástico retablo en el que destaca una copia de la pintura de Tiziano “La Gloria”; y la casa-palacio, para terminar en los jardines y el estanque diseñados para el emperador. Nos cuentan que ese estanque pudo ser uno de los detonantes de la muerte del monarca por las enfermedades que transmitía ese agua estancada.

Antes de continuar hacia Garganta la Olla, retrocedemos unos metros hacia Cuacos hasta toparnos con el Cementerio Militar Alemán. Un espacio que llama la atención y que se gestó en 1989 mediante el acuerdo entre el gobierno alemán y el español para dar descanso a un total de 180 soldados alemanes caídos en la Primera y Segunda Guerra Mundial y que, paradójicamente, yacen muy cerca de la última morada del emperador alemán Carlos V.

Por una carretera estrecha y de pavimento irregular que nos permitirá gozar de unas maravillosas vistas, nos dirigimos a Garganta la Olla. Antes de llegar, la Garganta Mayor se cruza en nuestro camino. Desciende brava y dejando un soniquete que convierte el paseo por la zona en un instante idílico.

Vista de Garganta la Olla desde la garganta Mayor

Garganta la Olla es otro de los conjuntos Histórico-Artístico de la comarca. No es de extrañar, pues el encanto de sus antiguas calles, la conservación de la arquitectura popular verata con las casas de adobe, madera y piedra y sus rincones con historia, se reparten por todo el casco antiguo. Cuenta con el segundo barrio judío mejor conservado en Extremadura y también con antiguos burdeles como la Casa de las Muñecas o la Casa de Mozas de Fortuna que eran frecuentadas por los caballeros del séquito de Carlos V. Nos llama la atención, en una de las calles que sale desde la plaza Mayor, el Museo de la Inquisición. Un espacio muy escondido que, nos cuentan, fue lugar donde operó el Santo Oficio. Sin embargo, después de varios intentos, el dueño nos dice que lleva cerrado desde hace meses dejándonos con las ganas de enriquecer aún más nuestro paseo La Vera.

Continuamos hacia el oeste para pasar por Torremenga, Arroyomolinos hasta, finalmente, llegar a Pasarón de la Vera, otro municipio reconocido por su conjunto Historico-Artístico. Esta localidad de origen medieval cuenta con el sobresaliente Palacio de Manrique de Lara, de estilo renacentista, y nos sorprende un detalle que observamos en algún que otro pueblo de la comarca, y es que la torre de la iglesia permanece exenta del templo, sin que los paneles informativos ofrezcan más detalles sobre esta cuestión.

Regresando hacia Jarandilla por la EX-203, cruzamos Jaraíz de la Vera, demasiado para nosotros, y alcanzamos otro destino que teníamos ganas de visitar: Cuacos de Yuste. Los que no estaban con el emperador en el Monasterio, tuvieron residencia aquí como el pequeño Juan de Austria, hijo ilegítimo del emperador. Nada más llegar al municipio, nos topamos con la curiosa plaza que lleva su nombre. Un pequeño espacio rodeado por casas veratas tradicionales que se levantó alrededor de la peña en la que brota la Fuente de la Higuera. Y es que en Cuacos las fuentes son parte fundamental de su ordenamiento y las plazas se organizan en torno a ellas como la plaza Fuente de los Chorros o la propia plaza de España (la más grande de la comarca).

Garganta de Jaranda

Es hora de marchar de una tierra encantadora y con encanto, donde tradición y naturaleza se dan la mano. Donde los pueblos se esmeran por agradar al visitante, por dar lo mejor de sí. De regreso a Jarandilla cruzamos Aldeanueva de la Vera y un hilo musical navideño acompaña nuestro paso. Sin embargo, el sonido que nos queda de este recorrido inolvidable por La Vera es el de sus gargantas, el del agua, el de la vida que rebosa en sus pueblos. Desde el puente de Jaranda, de origen medieval, nos despedimos deseando que ese agua, que esa vida, nunca se detenga.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s